Diez años para atrás

Posted by El último diez On 5/25/2010 07:00:00 p. m. 0 comentarios

Román festeja su gol de penal en una noche histórica.

La amasa con la suela, como de costumbre, hacia delante. Otra vez. Ahora para atrás. Ayer se cumplieron diez años. Riquelme se la mostró a Yepes y lo humilló ante una Bombonera que estaba de fiesta. Fue el caño del siglo. En un Superclásico, por Copa Libertadores y en un día que quedó para el recuerdo.

Todo había empezado una semana antes y en el Monumental. Aquella vez había sido derrota 2-1 y el único gol fue una delicia made in Riquelme. Tiro libre desde el borde izquierdo del área de Bonano que lo único que hizo fue ver como la pelota se le colaba en su ángulo. Y había que esperar a la vuelta en la Bombonera.

Pero como fue sana costumbre durante toda su carrera, la banda roja sacó lo mejor del diez. El primer gol vino tras un magnífico pase a Delgado. El segundo, el 10 la mandó a guardar de penal y lo gritó corriendo por atrás del arco como un nene corre en el patio de su casa. Era la clasificación a semis. Luego vino el histórico gol de Palermo en “muletas” y el 3 a 0 remarcó el suceso como “el día de la paternidad”. Pero a los riquelmeanos, en nuestra cabeza, se nos repite una y otra vez lo mismo.

La amasa con la suela, como siempre, hacia delante. Otra vez, y Yepes mira. Y la amasa para atrás. Caño y a la historia. Magia en estado puro, hace diez años. Hoy y siempre.

Videos:

El caño. A mirar y a disfrutar.

Un ayuda memoria: el resumen del partido de aquel día. Una joyita el pase de Román al Chelo, su festejo post penal y la emoción del gol de Martín. Imperdible.


Te extraño, Román

Posted by El último diez On 5/14/2010 11:26:00 p. m. 0 comentarios

El equipo se va cabizbajo del Florencio Sola. Una nueva derrota sin Román en cancha.

El título tranquilamente podría ser un pensamiento mío. Y si me apurás y me preguntas, lo diría sin dudarlo. También de cualquier riquelmista o amante del buen fútbol, que se tuvo que bancar el partido de hoy en el Florencio Sola. Pero el que extraña a Román, y no solamente hoy, es Boca.
"Cuando no está, la estructura lo siente". La frase se adapta a cualquier época. La pudo haber dicho Bianchi, Ischia, Russo, Tabarez y hasta Alves. Pero Pompei, el autor intelectual de estas palabras, es el que lo siente hoy. Post partido perdido en el sur, en las pocas palabras que soltó para la prensa, largó el sentimiento del Mundo Boca. Cuando no está, se siente. Y cómo.
Hoy fue una de las tres presentaciones que tuvo el equipo sin el 10. Y todas fueron derrotas. Primero fue la goleada sufrida en Santa Fe, 3 a 0 ante Colon. Aquel día Román estaba suspendido por la roja con Central. Luego fue derrota en el bosque con GELP 1 a 0. Y hoy. Tres partidos, tres historias con el mismo final.
Cuando Riquelme falta, además de reflejarse en el resultado, se ve en el juego. El equipo cede la pelota. Se la da al rival y espera que éste se la devuelva. Nadie se muestra, nadie se mueve. La pelota va hacía atrás y sale el pelotazo alto. Ni el Pocho Insua, ni Chavez y mucho menos Marino pueden ser reemplazantes del 10. El team se queda sin juego. Todo lo que aporta Román, no puede ser generado por otro de los jugadores del plantel de Boca. Y el equipo pierde su esencia.
Los números de la temporada no hacen más que confirmar cuanto se extraña el diez cuando no esta entre los once. De los 38 partidos que jugó el equipo, Román estuvo en 24. En el Clausura 2009 participó en las primeras 8 fechas hasta que con Chacarita, en la Bombonera, día en el que se resintió de su fascitis plantar, que lo marginó por el resto del torneo. En esas primeras presentaciones Boca ganó cuatro y perdió solo dos, empatando los restantes. Sin él, en los siguientes 11 partidos triunfó solo en tres y perdió cuatro, igualando la misma cantidad. Desmenuzando un poco las cifras podemos ver datos interesantes. A pesar de ser menos partidos, con JR en cancha se ganaron más partidos, se sacaron más puntos y, en proporción, se perdieron menos.
En el Apertura las cosas fueron distintas para JR. Ya recuperado de su lesión, pudo participar de 16 de los 19 partidos del equipo. Esos tres encuentros fueron derrotas, lo que refleja que todos los puntos que sacó Boca en el torneo, fueron con Román en cancha. A pesar de completar la peor campaña en números en los torneos cortos (20 pts), la performance del diez no es para nada despreciable. Figura en los partidos claves -River, Velez, San Lorenzo-, fue partícipe vital de todas las victorias. Además, aunque ningún medio se esfuerze en remarcarlo, el equipo no perdió, ni se vio superado, por ninguno de los equipos que pelearon el torneo. Se empató con Argentinos, Estudiantes (ambos en el último minuto), Vélez -partido épico- y Godoy Cruz (en Mendoza). Y además se le ganó a Independiente, dándole un golpe de K.O. de cara a la pelea al título. Y, como si fuera poco, es el máximo asistidor de todo el torneo, un clásico.
Si de temas futbolísticos estrictamente se tratase, el contrato de Riquelme debería renovarse automáticamente, sin pretexto alguno. Si los dirigentes tienen en cuenta todo lo anteriormente enunciado, más la buena predisposición de Román para firmar, se podrá ver la 10 azul y oro con su auténtico dueño por un tiempo más. Pero lo que queda en evidencia es que, cuando no está, el equipo lo siente. Siente cuanto lo extraña.

Con un AS en la lengua

Posted by El último diez On 5/12/2010 02:36:00 p. m. 0 comentarios

Román dio una nota para el famoso diario AS de España donde tocó todos los temas. Se las dejo para que la lean y disfruten de una nota donde se habla de fútbol.

ENTREVISTA | Riquelme

"España es uno de mis favoritos del Mundial"

Juan Román Riquelme (San Fernando, Buenos Aires, 24-6-1978) será el gran ausente del Mundial, pero tuvo que tomar una decisión que, cada día que pasa, le hace sentir mejor: "Hice lo correcto". El delantero sigue la Liga y la Selección, a la que ve favorita, junto a Argentina y Brasil.


Volverá Román a Europa o ya se le ha pasado el arroz?

No lo sé. Pasé mucho tiempo en Villarreal muy feliz y ahora estoy en mi club. Yo soy hincha de Boca y acá me siento muy cómodo.

¿No se plantea la posibilidad quizás por la edad o porque cree que no hay opciones?

Hubo un momento en que estuve muy cerca de pasar al Atlético. Las cosas no estaban muy bien en Villarreal y parecía que todo estaba acordado con el Atleti y no se pudo. Fue una lástima porque habría sido una experiencia muy bonita.

¿Llegó a reunirse con Javier Aguirre, entonces entrenador rojiblanco?

Hablé con el entrenador, hablé con Pitarch. Supuestamente estaba todo terminado y por la noche nos comunicaron que no. Fue una pena porque hubiera sido una linda experiencia, un gran club que tiene una hinchada muy importante.

¿Ya ve imposible eso de ir al Atlético?

Yo no sé qué puede ser posible y qué no. Estoy muy agradecido a toda España, principalmente a Villarreal que me trató muy bien. Viví años maravillosos, lo pasé muy bien jugando al fútbol y ahora estoy en Boca, ya veremos qué pasa en el futuro.

¿Ha olvidado los últimos meses en Villarreal que no fueron muy agradables?

Yo me quedo con lo bueno. Cuando llegué a Villarreal lo hice con la ilusión de agradar al presidente, de ayudar al club y tuvimos la suerte de que las cosas salieron de la mejor manera. Llegamos a las semifinales de la UEFA, a la semifinal de Champions, fueron momentos muy lindos y ahora me pone muy feliz ver al Villarreal peleando por entrar en Europa.

¿Durante su estancia en el Barça se imaginaba que pudiera convertirse en el primer club del mundo en ganar seis títulos en un año?

El Barça tiene grandes jugadores. Hoy día es el que mejor juega, el que más hace disfrutar a la gente. Me tocó llegar en un año de elecciones y existía mucho nerviosismo en el club.

¿Esos compañeros con los que coincidió en el Barça, los veía ya tan buenos?

Tuve la suerte de jugar con varios. Hoy el Barça se encuentra en un momento increíble. Cuenta con Messi que es el mejor; cuenta con Iniesta, que está entre los dos o tres mejores del planeta y tiene una manera de jugar en la que ellos confían mucho, que lo disfrutan mucho dentro de la cancha y hace que todos los que miramos fútbol lo pasemos bien.

¿Ve a Iniesta por encima de Xavi, o en el mismo plano?

Son los dos muy importantes, tanto para el Barça como para la Selección española. Pero Iniesta me parece un jugador increíble, para mi gusto lo hace todo bien. Sabe gambetear, saber frenar, sabe acelerar. Y Xavi es un jugador que no se le ve gambetear mucho, pero es difícil que erre un pase, sabe todo lo que tiene que hacer antes de agarrar la pelota y eso hace que los dos sean muy importantes tanto para el Barça como para la Selección.

¿Cómo ve a España con estos jugadores Iniesta, Xavi, Torres, Villa, Silva? ¿Puede ser campeona del mundo?

Seguro. España, como Brasil y Argentina para mí son los favoritos a ganar el Mundial.

¿Por qué no rinde Messi tanto con Argentina como en el Barça?

Para mí Leo juega siempre bien tanto en el Barça como en la Selección. El nivel que le vemos a Xavi e Iniesta con España es porque la Selección española juega muy parecido a lo que juega el Barça. Entonces, si Messi llega a jugar en la Selección española sería... Es el mejor del mundo ya jugando con la selección argentina pero si jugara con España haría lo mismo que hace cada domingo, cada miércoles con el Barcelona. Veo jugar a la Selección de España y veo jugar al Barça a los tres días y los veo a ambos muy parecidos.

¿Cómo ve la comparativa Messi y Cristiano?

Lo de Cristiano Ronaldo es impresionante. Creo que lleva marcados más de 20 goles después de una lesión bastante larga. Demuestra en cada partido que es diferente, que juega a otra velocidad, que tiene todas las cualidades de un futbolista. Y Lionel para todos los argentinos es hoy en día lo máximo. Nosotros tenemos la suerte de que sea argentino y tenemos mucha ilusión de que en el Mundial lleve a nuestra selección a agarrar la Copa del Mundo.

Sorprende en España las horas bajas por las que pasan Boca y River, es como si Madrid y Barça fueran mal en la Liga. ¿Qué les sucede?

Es complicado porque nosotros jugamos un torneo muy corto en el cual cuando uno, al principio, no tiene la suerte de ganar los tres o cuatro primeros partidos, después se complica un poco. En España es un campeonato muy largo, durante todo el año. Si nosotros tuviéramos que jugar igual, tanto Boca como River estarían cada año arriba en el torneo argentino. Al ser tan corto se hace un poco más parejo.

La Liga en España este año es espectacular, merecerían los dos ser campeones. ¿Se decanta por alguno?

Es impresionante. Va a estar así hasta el último partido. El Madrid ganó al Mallorca marcando muchos goles y el Mallorca de local es un equipo muy fuerte que apenas ha perdido. El Barça siempre fue igual de local y visitante, no es normal cuando el Barça no gana, cuando gana es algo que todos estamos esperando.

¿Sigue mucho la Liga española?

Miro todo el fútbol, a mí me gusta mucho. Pasé una etapa muy buena en España, voy a estar siempre agradecido a ese país, especialmente a Villarreal, cada vez que puedo y tengo vacaciones me pasó por allí. Lo he pasado muy bien en España

Y volver, volver, volver a Liga otra vez

(Risas) El 30 de junio termino mi contrato con Boca. En su momento hablaremos con los dirigentes del club para ver qué es lo que pasa, si continuamos juntos o no. Si tengo que seguir mi camino y no estar acá y tengo la suerte de que algún equipo español se interese por mí, no tendría problema. Pero la prioridad la tiene siempre Boca, que es mi equipo y es mi casa.

¿Es una lástima para el fútbol que Román no esté en Suráfrica?

Sí, va a ser un poco raro, cuando Argentina esté jugando el Mundial me voy a poner un poco triste. Soy un futbolista y como todos sueño con jugar un Mundial, pero he tenido que tomar una decisión que cada día que va pasando me hace sentir muy bien. He hecho lo correcto.

¿No hay vuelta atrás?

No. Yo no soy de tener muchas complicaciones. Vivo mi vida muy normal, mi trabajo lo disfruto al máximo y creo que pueden pasar cosas y otras que no, entonces, con el entrenador que tiene hoy la selección no podemos trabajar juntos.

Pero el primer hincha de Argentina, por supuesto.

Yo soy argentino, pienso que Argentina tiene un gran equipo, cuenta con grandísimos jugadores que están pasando un momento increíble como Messi, como Higuain, como Milito, como Samuel y si tenemos la suerte de que Argentina se clasifique en la primera fase, después va a ser candidato a ganar el Mundial.

Sólo falta Román

(Amplia sonrisa y silencio)

Fuente

La historia que no llegó a la tumba

Posted by El último diez On 5/10/2010 08:59:00 p. m. 1 comentarios


Alfio Basile con su hijo, que salió a contar la verdad de su salida del seleccionado nacional

"Eso es no tener códigos. En el próximo Mundial la selección Argentina será dirigida por un conspirador...suerte". Así cerraba la historia Alfito Basile en su Twitter. Cansado tal vez de guardase la verdad para sus adentros, salió a escupir todo en la red social de los famosos. Y no perdonó.
El viernes pasado alrededor de las seis de la tarde, comenzó a darle forma a la historia que su padre juró llevarse a la tumba. "Bueno, esta es la historia que todos conocen y nadie cuenta...", empezó Basile jr.
Dispuesto a contar todo, arrancó a hundir a Maradona: "El actual DT de la selección agarró el teléfono y empezó la conspiración. Llamó a cuanto jugador convocado y/o convocable insinuando que él sería el próximo DT de la albiceleste y que los tendría muy en cuenta". Lo que cuenta Alfito es una información, hasta hoy un rumor entre tantos, de lo que significó la salida de su padre de la selección. El adiós se produjo luego de perder contra Chile en Santiago, en un partido que despertó sospechas por la poca actitud que mostraron algunos jugadores en la cancha y una inoportuna declaración de Messi ("Necesitábamos un cambio de aire", refiriéndose al cambio de DT). El trascendido, nunca mencionado por periodistas, paso desapercibido entre tantas teorías. Pero la renuncia de Román dejó en evidencia lo que recién hoy se confirma: la cama al Coco. "Yo no puedo trabajar con este técnico, no manejamos los mismo códigos", había dicho JR a Telenoche el día del adiós a la albiceleste, y repetido cada vez que se lo consulta por su vuelta con la camiseta argentina. Aunque él, como su amigo Basile, no confirmaron ni confirmaran nunca lo acontecido, Alfito rompió el silencio, soltó toda la verdad y dejó en offside al mismísimo Maradona, a horas de dar su primera lista oficial para el Mundial. Y en su historia en Twitter, siguió castigando: "Este señor- siempre evitando referirse a Diego por su nombre- dejó sin trabajo a Díaz, Dibos y Ribolzi, que son gente que necesita el dinero para vivir y no están salvados ni mucho menos". Todas estas palabras, escritas hace 3 días, recién hicieron ruido, y muy poco, hoy lunes. Y digo "muy poco", porque realmente fue así. Programas de TV y radio evitaron infantilmente el tema. Sin ir más lejos, Alfito escribió -nuevamente en Twitter- que iba a salir en Indirecto hablando con Ramenzoni. Un rato después, anunció que le cancelaron el móvil, y sin ningún motivo. Seguramente de ahora en más, se haga más eco de la contestación de Maradona a la acusación, que del hecho en sí. Lamentablemente, el periodismo es Dieguista. Y si estás en contra, estas en contra de la patria. Pero como siempre, como tantas veces, el tiempo le dio la razón, una vez más, a Juan Román Riquelme. Porque para Diego, la pelota no se mancha. Pero para Román, los códigos, tampoco.

Trescientas veces gracias

Posted by El último diez On 5/03/2010 10:15:00 p. m. 0 comentarios

Su paso por Boca. De joven, sus copas, el topo gigio y anteayer, contra el rojo en su partido 300.

“Cuando le dije que la posibilidad de ir a River era más firme que la de Boca, se puso tan mal que fue como si le hubiera anunciado la muerte de un familiar”. Las palabras de Marcos Franchi – representante del 10- datan de hace más de diez años. La situación marca un antes y un después: el día que Román decidió, con su llanto, que no quería ponerse la banda. Quería ponerse la azul y oro.

Así, con solo 18 años y sin ningún minuto en primera, llegó silbando bajito a la Ribera. Tapado por la figura de César La Paglia, Román llegó dentro de un paquete que costó la pequeña suma de 800 mil dólares.

Tres meses bastarían para verlo por primera vez pisando la Bombonera. Y fue el sueño del pibe. No solo debutó aquel 10 de Noviembre de 1996 de la mano de Carlos Salvador Bilardo, con pase incluido a Fernando Cáceres en uno de los goles, sino que también se llevó todo los flashes. La gente se rindió a los pies del chico que llegaba desde Argentinos Juniors con la 8 en la espalda y se lo hizo saber con un cálido “Riqueeeelme Riqueeeelme”, hit clásico del templo boquense de ahí en más. “Boca gastó 20 palos verdes pero zafó por el pibe Riquelme”, tituló por esos días la por entonces semanal El Gráfico, y lo eligió como el mejor del partido. Había debutado con el club de sus amores, siendo la figura y ganándose, con un puñado de minutos, su primera ovación de esa gente de la cual era parte desde chico. Un debut que marcaría lo que sería su futuro con la azul y oro.

El primer gol no se haría esperar. En su tercer partido, ante Huracán, deleitaría al público xeneize con un golazo marca JR. Aquel día fue 6 a 0 de local y Román selló la goleada con el sexto tanto.

No sería mucha su participación en el once titular en las etapas de Bilardo y Veira, ingresando como carrilero en algunos partidos, función que no le gustaba ni siquiera cuando era un juvenil. “Esto no me gusta para nada. No me divierto así. Yo no siento este tipo de fútbol”, aseguraba por aquel entonces. Sin embargo, uno de los partidos más recordados, es de aquella etapa. En el último partido oficial de Maradona, el superclásico del 25 de octubre 1997, Riquelme ingresó por él en el entretiempo cuando el equipo perdía 1 a 0. Finalmente cambió la historia siendo una de las figuras del encuentro y todo terminó en triunfo por 2 a 1 en el Monumental.

Pero lo mejor estaba por venir. Para 1998 tal vez la persona más importante de su carrera desembarcó en el Mundo Boca: Carlos Bianchi. El DT, que venía de ganar todo con Vélez, supo aprovechar al máximo las cualidades del 10. Supo mimarlo, aconsejarlo, llevarlo de a poco y extraer lo mejor de él. Le dio su número preferido para que lo lleve en la espalda y lo luzca con honores en el verde césped. Las actitudes del técnico para con él influyeron enormemente en su rendimiento. “Para que seamos campeones vos tenés que hacer 6 o 7 goles por torneo”, le exigió el Virrey. Y lo cumplió con creces.

De esta manera, lo logros no tardaron en llegar. El club consiguió de la mano de ellos y un gran equipo el bicampeonato -Apertura 98 y Clausura 99-, superando la increíble marca del Racing de Pizzuti de 39 partidos invictos, llegando a 40. Al año siguiente, llegaría lo más importante. Un nuevo logró nacional –el Apertura 00- se sumaba a los dos anteriores, pero el club daría el gran batacazo a nivel internacional. Primero, con la obtención luego de 23 años de la Copa Libertadores, con un Riquelme inspirado, sobretodo en las instancias decisivas. Pero la frutilla del postre llegaría en Tokio. Frente a un Real Madrid lleno de figuras, el 10 se dio el gusto de ser campeón del mundo con el club de sus amores y mostrar su talento al mundo, que quedó impactado por ese chico azul y oro con el diez en la espalda que ponía la pelota debajo de la suela. Makelele y compañía todavía sueñan con sacársela.

El 2001 fue el último gran año de su primera etapa en el club. A pesar de no poder conseguir ningún título nacional, se dio el enorme gusto de ser bicampeón de América. Con una majestuosa participación en las rondas finales, con goles decisivos ante Palmeiras en semifinales, levantó la Copa una vez más y se consagró como mejor jugador de la final, frente al Cruz Azul mexicano.

Los problemas con el presidente Macri sumados al secuestro de su hermano Cristian lo empujaron al primer adiós en 2002, cuando desembarcó en Barcelona. Y su regresó se haría esperar.

Pero como esperar tiene su premio, la paciencia xeneize se vio beneficiada en 2007 con el regreso estelar del ídolo, aunque tan solo por 4 meses. Descartado por el técnico Pellegrini en Villareal –a pesar de poner en un lugar de privilegio en Europa a un equipo de cuarta categoría de España- el 10 volvió a Boca para lograr un objetivo: ganar su tercera Copa Libertadores. Y fue amo y señor. De punta a punta, de menor a mayor, JR arrasó. Convirtió goles para todos los gustos y en todas las canchas, incluidos tres goles en la final. Así, levanto la Copa una vez más y mostró su mejor versión con la camiseta de Boca. Inigualable. Y pensar que los de enfrente solo tienen dos…

Lamentablemente para él y para el club, tuvo que regresar por contrato al submarino amarillo, donde lo esperaba un asiento en la platea y ninguna posibilidad de saltar a la cancha. Pero nuevamente, en 2008, aparecería el club de sus amores para repatriarlo definitivamente. En un pase record para el fútbol argentino, volvió a ponerse la 10 xeneize –su camiseta- y dibujarse una vez más una sonrisa en la cara. Estaba en Boca y con su gente, y eso lo hacía feliz.

Luego llegaría una frustrada eliminación en semis de Copa con Fluminense, en un altísimo nivel, el título en la Recopa ante Arsenal, y un nuevo Apertura en el famoso triangular frente a San Lorenzo y Tigre. Clave en la obtención de ese campeonato, con goles decisivos en la recta final y una majestuosa asistencia a Palacio en el match definitorio contra los de Boedo. Ah, los de enfrente, ahora, fueron últimos.

En 2009 lo acarrearon las lesiones. Estuvo más tiempo fuera que dentro de las canchas, completando una temporada para el olvido. Sin embargo, cuando el 10 pisaba la cancha, como suele pasar, el equipo jugaba a otra cosa.

Pero para el año actual Román dejó las lesiones de lado y participó de casi todos los partidos del equipo. Y a pesar de la campaña irregular, y con parte del periodismo y la mismísima 12 en contra, es una de las figuras y el mayor asistidor del campeonato.

Fueron casi diez años –repartidos en tres etapas- de magia, alegría y títulos. Caños, gambetas y goles, vestidos de gloria y eternidad. Fueron 71 tantos y quien sabe cuántas asistencias. Fue el caño para atrás a Yepes y el imposible en Arroyito. Fue la guapeada en Brasil ante Palmeiras. Fue el baile al Madrid en tierras japonesas. Fue el gol a Costanzo en la Bombonera. Fue el Topo Gigio. Fue el que quiso jugar al fútbol y le metieron el dedo ahí atrás, y si, literalmente también, pero siempre ganó. Fue el zapatazo a Gremio con los pantalones amarillos. Fue el que se peleó con “el más grande” y salió ileso, y hasta victorioso con su gente. Fue el que amargó siempre al clásico rival, porque además de ser jugador, es hincha. Fue el diez, 300 veces. Es el diez. Trescientas veces gracias, y que sean muchas más.

PD: Ya sé que Boca bajó al Rojo del campeonato, ganó de visitante después de 13 partidos y dos seguidos luego de 25. Ah, y Palermo volvió a convertir y es goleador del campeonato. Ya sé todo eso. Pero Román cumplió 300 partidos con la azul y oro.


Cancion.