Hoy en la sección tenemos un texto de lujo. Aunque Martín González no es periodista –recibido, porque colabora en bocademivida.com y en “Corazón azul y oro” (AM 1540)- y sí estudiante de abogacía, expone en estas líneas de manera maravillosa una idea clara: Román es el último bastión del buen fútbol.
El último diez, el último bastión del buen fútbol. 
RIQUELME, EL ÚLTIMO BASTIÓN DEL BUEN FUTBOL

Por Martín González

El futbol argentino está siendo flagelado desde hace décadas a fuerza de una imposición mediática de discursos sin fundamento ni propuesta alguna. Y en esa guerra sin cuartel en la cual la esencia del juego es nublada por difusas consignas y sombríos intereses, Riquelme es atacado sin piedad en una operación sistemática que intenta derrumbarlo  por personificar al último bastión del futbol verdadero.

Está de moda ponderar abstracciones subjetivas como “el equilibrio”, “la solidez”, “la actitud”, pero Román no se confunde y explica dentro de la cancha cual es el camino, y fuera de ella fija su postura con frases como: “Actitud es una palabra que se repite y no estoy de acuerdo porque un equipo siempre quiere ganar”, y prefiere preocuparse si su equipo no genera situaciones de gol que provengan de un juego elaborado o bien si las opciones se generan fortuitamente.

Y es que apelando a un análisis lógico, su estilo es el que proporciona más posibilidades de ganar, ya que como bien dice Riquelme, “se juega con una sola pelota y a mi me gusta tenerla. Sé que si tenemos la pelota, lo peor que nos puede pasar es terminar 0 a 0”. Pero esa escuela de la cual es alumno destacado y docente ejemplar, no solo es la que asegura más oportunidades de sortear con éxito cada examen, sino que además permite disfrutar el paso por las aulas donde se expone ese futbol que él defiende y ejerce.

Su  juego elaborado y cargado de virtuosismo, no es otra cosa que un método que busca por decantación lograr algo que otros intentan conseguir sin premisas claras y partiendo de obviedades tales como “solo querer ganar”. Pero ante frases carentes de argumentos que imposibilitan debatir, el 10 postula con certeza lapidaria: Cuando un equipo juega mal tiene pocas chances de ganar", generando escozor en algunos primitivos personajes.

Y todos esos axiomas que él difunde, los traslada a la práctica con su inteligencia puesta de manifiesto en cada avance, proponiendo apelar a la razón y no al azar al que se apuesta cuando se rifa la pelota en lugar de darle un destino cierto. Y alza la bandera del buen futbol, porque asume la responsabilidad de saberse un iluminado. Y ante la merma cultural que aqueja a nuestro futbol, Román toma la posta y defiende con palabras, lo que con tanta maestría aplica en la cancha donde exhibe su incansable voluntad de dar el pase a un compañero, con la técnica y la paciencia como herramientas esenciales.

Esa seguridad que transmite en sus convicciones futbolísticas y morales, se traslada a la confianza en si mismo para pedirla siempre cuando la presión externa es aplastante, para confiar en su impronta, para prestársela a un compañero pero con la ambición de volver a tenerla en sus pies y volver a cuidarla, protegerla y tratarla como se debe. Esa pasión con la que vive es la misma con la que juega, porque para Riquelme, su vida es el futbol.

Pero ni siquiera la mediocridad del campeonato local y la falta de logros del seleccionado nacional sirven de escarmiento para los obstinados deformadores de la realidad. Y así son cada vez más los se empecinan en oponerse a una corriente internacional que revitalizó ligas y seleccionados europeos, gracias a un estilo bien nuestro que fue desempolvado por países como Francia o España permitiéndoles lograr por primera vez una Copa del Mundo o al Barcelona convertirse en un equipo tan imbatible como espectacular.

Pero a contramano de esta tendencia que se da en casi todo el mundo, el técnico de Boca avalado por algunos dirigentes, se da el lujo de prescindir y hasta maltratar al jugador que mejor entiende el futbol, el que tiene en claro la mejor manera. Y es posible que ese resentimiento hacia la inteligencia y valentía de Riquelme, sea la proyección de las carencias que algunos temerosos evidencian con el agravante de una fragilidad conceptual severa.

Contrariamente a sus detractores, Juan Román encarna a un hombre que asume riesgos, que no se amedrenta ante grandes oponentes, que se muestra generosamente protector con sus compañeros, con su equipo y con la pelota misma. Y esa manera de vivir, de pensar y de razonar, la plasma en cada movimiento dentro del campo y en cada una de sus frases que nunca buscan eludir compromisos sino mostrarse tal cual es. Entonces es probable que esa transparencia en su obrar y su claridad para fundamentar, sean demasiado abrumadoras para sus detractores y por eso prefieran negarlo antes que contradecirlo.

Por todo lo expuesto y por la traicionera cruzada en su contra que se da por estos días de un modo casi ridículo, es evidente que su docencia no ha alcanzado para desasnar mentes menos lúcidas. Pero ese amor inquebrantable que siente por el juego y por Boca Juniors son los indicios de que el último bastión del buen futbol es indestructible. Entonces su magia, su talento, su inteligencia y su coraje vencerán todo obstáculo y seguirá marcando una huella que perdurará por siempre en la memoria de los que amamos este deporte, porque al fin y al cabo, Román es el futbol mismo.

7 Response for the "Palabras para el 10: Martín González (Impulsor del Monumento al 10)"

  1. Impecable Martin Clap Clap Clap...

  2. horacio says:

    Que buen post

  3. Anónimo says:

    muy bueno, la verdad que comparto cada palabra, gracias Martin por plasmar lo que la mayoria pensamos. un abrazo Roman = futbol
    jose miguel casado

  4. Anónimo says:

    Certeras palabras para describir a Román y a los anti que tratan de destruilo.
    Gracias Martín, coincido con totalmente con tus palabras.
    Todo mi apoyo a Román<3!!!
    Marta Otegui.

  5. Serna Dario says:

    Sinceramente impecable el post, y es increíble ver lo contradictoria que puede ser la vida muchas veces, Borghi se moría por contar con Román en su equipo y la lesión no se lo permitió. Falcioni tiene el privilegio de poder contar con su ayuda dentro del campo y decide prescindir de su talento, hay cosas inexplicables en el mundo del fútbol, pero no dejemos que los intereses políticos nos dejen sin disfrutar de Román, yo creo que el estilo de Falcioni no es el ideal para Román pero ninguna persona pensante puede dejar fuera al mejor Jugador Argentino solo por su nivel físico ya que demostró en los últimos partidos que participo que con 6 meses de inactividad sigue haciendo la diferencia. Espero que esta situación se revierta en lo inmediato y podamos nuevamente disfrutar del Mejor 10 de la Historia de Boca, sin desmerecer a los otros tantos buenos, pero a mi criterio Román es el más GRANDE LEJOS

  6. Anónimo says:

    Por todo lo expuesto y por la traicionera cruzada en su contra que se da por estos días de un modo casi ridículo, es evidente que su docencia no ha alcanzado para desasnar mentes menos lúcidas. Pero ese amor inquebrantable que siente por el juego y por Boca Juniors son los indicios de que el último bastión del buen futbol es indestructible. Entonces su magia, su talento, su inteligencia y su coraje vencerán todo obstáculo y seguirá marcando una huella que perdurará por siempre en la memoria de los que amamos este deporte, porque al fin y al cabo, Román es el futbol mismo.
    Gracias Martín me ponfo de pie para aplaudir con tu sabia descripción sobre Román y hacia sus detractores... Pero a contramano de esta tendencia que se da en casi todo el mundo, el técnico de Boca avalado por algunos dirigentes, se da el lujo de prescindir y hasta maltratar al jugador que mejor entiende el futbol, el que tiene en claro la mejor manera. Y es posible que ese resentimiento hacia la inteligencia y valentía de Riquelme, sea la proyección de las carencias que algunos temerosos evidencian con el agravante de una fragilidad conceptual severa.
    Vamos Román= El ULTIMO BASTION DEL BUEN FUTBOL!!!
    CRISTINA CLOONEY.

  7. Anónimo says:

    Excelente post Martín, coincido totalmente con cada una de tus palabras ya que en ellas me siento representada.
    Está de moda ponderar abstracciones subjetivas como “el equilibrio”, “la solidez”, “la actitud”, pero Román no se confunde y explica dentro de la cancha cual es el camino, y fuera de ella fija su postura con frases como: “Actitud es una palabra que se repite y no estoy de acuerdo porque un equipo siempre quiere ganar”, y prefiere preocuparse si su equipo no genera situaciones de gol que provengan de un juego elaborado o bien si las opciones se generan fortuitamente.
    Su juego elaborado y cargado de virtuosismo, no es otra cosa que un método que busca por decantación lograr algo que otros intentan conseguir sin premisas claras y partiendo de obviedades tales como “solo querer ganar”. Pero ante frases carentes de argumentos que imposibilitan debatir, el 10 postula con certeza lapidaria: “Cuando un equipo juega mal tiene pocas chances de ganar", generando escozor en algunos primitivos personajes.
    Román,siempre sabe como hacer correr la pelota, como manejarla,como gambetear, como dar un pase o meter un toque profundo y hasta como hacer goles, porque Román es de los que juega y vive para jugar y cuando Román juega, es Unico y es Suficiente!!!!
    Apoyo incondicionalmente a Mi Unico Idolo del buen fútbol...Juan Román Riquelme<3!!!
    Saludos Martín!!! Atte. Marta Cristina Maluende.

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